Blog Academia B | EL PRIVILEGIO DEL IMPACTO- Verónica Devenin, Universidad Adolfo Ibañez, Chile
195
post-template-default,single,single-post,postid-195,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,hide_top_bar_on_mobile_header,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-10.0,wpb-js-composer js-comp-ver-4.12,vc_responsive

EL PRIVILEGIO DEL IMPACTO- Verónica Devenin, Universidad Adolfo Ibañez, Chile

Son pocos los lugares desde los que se puede generar un impacto tan significativo en las personas como en la docencia. ¿Cuántas personas pasan por nuestras aulas? ¿A cuántos podemos mostrarles no solo conocimiento, sino que también caminos, oportunidades, así como incubar o desencadenar procesos en ellos? ¿Cuántos de ellos están en edades tales que la influencia que un docente puede ejercer puede a su vez marcar el rumbo de su biografía y, eventualmente a través de él o ella, la biografía de muchos otros?

Los que estamos en ese lugar lo hemos sentido, aunque hoy nos quejemos de la transformación de los alumnos en clientes, y nos exasperemos ante actitudes indolentes, de falta de atención y otras dinámicas que vemos en nuestras jóvenes audiencias. Este lugar nos remite, por ende, una responsabilidad y un desafío: ¿Qué influencia queremos ejercer? Y ¿Cómo conectar con este nuevo perfil de estudiantes?

Enseñar empresas B es mostrar un camino para generar, de manera deliberada y formal, un impacto positivo social y/o ambiental. En otras palabras, cómo ser un motor de cambio para una sociedad más sustentable, en sus distintas dimensiones. A la vez, nos permite mostrar un camino para que los estudiantes puedan conectarse con un propósito personal y darle sentido al esfuerzo que destinarán día a día a su vida profesional.

Desde el lugar que ocupamos, enseñar sobre empresas B representa, por lo tanto, la oportunidad de renovar nuestra propia capacidad de generar impacto: en nuestros estudiantes, en sus búsquedas personal de trascendencia y sentido; y a través de ellos a la sociedad, en tanto pueden transformarse en agentes de cambio, en la búsqueda de una mayor equidad social y un mayor equilibrio con el medio ambiente.

Esto es un privilegio.

Y una invitación.

 

Verónica Devenin
Profesora e investigadora, Centre for Business Sustainability
Escuela de Negocios, Universidad Adolfo Ibáñez

1Comentario
  • Ángel Ulloa Moreno
    Publicado a las 15:12h, 19 June Reply

    Sin lugar a dudas, enseñar la existencia de Empresas B, su filosofía y lo que busca, genera un importante cambio de perspectiva , nos invita a ejercer un rol distinto (ya no de cliente-consumidor) sino de desde una posición de objeto y sujeto de derecho, que tiene y exige un estándar más alto en la relación Empresa-Cliente-Medio Ambiente, de respetuo mutuo.

Publicar una respuesta a Ángel Ulloa Moreno Cancelar respuesta