Blog Academia B | LA GEOGRAFÍA ESPACIAL DE LA INNOVACIÓN: DE AMÉRICA LATINA PARA EL MUNDO- María Emilia Correa, Co Fundadora Sistema B
482
post-template-default,single,single-post,postid-482,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,hide_top_bar_on_mobile_header,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-10.0,wpb-js-composer js-comp-ver-4.12,vc_responsive

LA GEOGRAFÍA ESPACIAL DE LA INNOVACIÓN: DE AMÉRICA LATINA PARA EL MUNDO- María Emilia Correa, Co Fundadora Sistema B

Hay lugares que logran convertirse en centros de innovación. En su las mayoría ciudades, son espacios donde surgen ecosistemas en los que florece el conocimiento compartido, el emprendimiento, y la creatividad en la solución de problemas, y donde se concentran agentes de investigación, empresas, intermediarios, inversionistas, agentes culturales, y espacios residenciales y de trabajo atractivos.  Por ejemplo, Tokio, Silicon Valley, Shenzhen, concentran el mayor número de patentes, y es donde surge con tremenda fuerza la innovación tecnológica y los múltiples ejemplos de “start-ups” que logran rápidamente convertirse en millonarias compañías.

En América Latina esta geografía de la innovación destaca ciudades como Medellín, Santiago, Sao Paulo, San José CR, México o Panamá, aunque nuestra región aparece, como es habitual, como “un gran potencial”. En innovación y tendencias de futuro (carros voladores, robots agrícolas, etc.), América Latina parece una región “en eclipse”: no aparecemos ni para la solución ni para el problema.

Yo creo que uno de los nuestros mayores problemas es que no creemos en nosotros mismos, el síndrome de que siempre nos falta el “centavo para el peso”: como no llegamos a ser mejores que los mejores, pensamos que no vale la pena lo que somos. Y por eso me puse en la tarea de rescatar ejemplos extraordinarios que surgen de nuestra región y que pueden ser útiles para otros. Ojalá otros se entusiasmen y nos pongamos en la tarea de comunicar lo que somos, no solo lo que “todavía no somos”. Personalmente, lo que más rescato de la última década en América Latina son los fascinantes avances en las soluciones a los problemas sociales y ambientales.

En los últimos 15 años, nuestra región ha fortalecido su sistema educativo, ha apoyado decididamente el emprendimiento, la innovación, el sistema de patentes, y la integración regional. La mejora en los indicadores sociales es muy relevante, como lo muestra el índice de desarrollo humano del PNUD, que entre otras cosas muestra la incorporación de millones de latinoamericanos a la clase media, y que la esperanza de vida es de 74,7 años, 5 años  más que el promedio mundial.

Los avances en construcción de paz en Colombia, y la transformación de Medellín que le permitió ser la ciudad más innovadora del mundo en 2012, son francamente impresionantes.

La valorización del patrimonio cultural y gastronómico que ha permitido reconocer la diversidad de la cocina y de los productos agrícolas quechuas, criollos, chinos y japoneses, del Perú ha puesto a Lima entre las “ciudades de moda” en el mundo.

Brasil, país pionero mundial en biocombustibles de origen agrícola, donde Natura Cosméticos (Empresa B Certificada) lidera la conquista inversa: una empresa latinoamericana que compra grandes empresas multinacionales como The Body Shop y Aesop, con un modelo de negocio que busca construir una sociedad y un planeta mejor.

Chile es una referencia mundial en prevención antisísmica, cosa que agradecemos quienes vivimos en este hermoso país. La tecnología SIRVE (Soluciones Integrales de Reducción de Vibraciones en Estructuras) es una solución de nivel global. Santiago es la ciudad de mayor innovación en la región, con programas como Start Up Chile que son ejemplo a nivel mundial.

Costa Rica, país pionero en protección de la biodiversidad y el pago por servicios ambientales, exporta casi el 40% de su PIB en productos de alta tecnología.

La industria de video juegos en Uruguay ha logrado ser un rubro de 600 millones de dólares al año, probablemente en parte gracias al Plan Ceibal que entregó 300.000 a niños de escuelas públicas (One Laptop per Child).

Liderazgos poderosos desde los pueblos americanos, como el de Rigoberta Menchú y  Patricia Gualinga en Ecuador, voces indispensables para un mundo que reconozca la interdependencia como base del desarrollo.

Argentina, además de satélites y de start-ups impresionantes como Mercado Libre, nos regala gente como Ezequiel Escobar y sus colegas de uSound en Jujuy, que hacen realidad la idea del “acceso radical”: soluciones para problemas de audición para todos, incluidos los pobres. Y en vez de irse a Silicon Valley, traen a los inversionistas globales y a los científicos de MIT y Harvard a Jujuy para crear un polo tecnológico en su propio pueblo.

En un planeta cada vez más complicado con la crisis climática, la destrucción ambiental, las guerras religiosas e ideológicas, América Latina es el continente de la regeneración. Las EMPRESAS REGENERADORAS DE VIDA, como Guayaki, Ecoflora, Ovis21, Crepes&Waffles, Cultiva, Viña Emiliana, Paloma&Angostura, enseñan al mundo como hacer empresas rentables que mejoran los ecosistemas y las comunidades.

Silicon Valley enseña a desarrollar tecnología, en la India se aprende a escalar de forma impresionante. En China aprendemos la producción de escala. En América Latina podemos mostrar una nueva forma de organizarnos para solucionar problemas sociales y ambientales:  a partir de reconocer una identidad colectiva y con el propósito común de construir una economía que produzca bienestar para personas y naturaleza, Socialab, Techo,  y Sistema B son un ejemplo para el mundo: ecosistemas de innovación abiertos con base no en la geografía sino en el propósito de un mundo mejor.

No se trata solo de ser “el mejor”; se trata de ser “el mejor PARA el mundo”.  

¡¡¡¡Invitados todos  a compartir con alegría y entusiasmo “de América Latina para el Mundo”!!!.

María Emilia Correa
Co Fundadora Sistema B

Sin comentarios

Publica un comentario